Por los cielos del CuscoNo hay duda de que conocer el Cusco es una de las experiencias más fascinantes para cualquier persona: su gente, su historia, su tradición, pero sobre todo su impresionante geografía. ¿Qué le parecería hacer un recorrido desde las alturas, disfrutando de las hermosas vistas, volando junto al cóndor de los andes? Jeff Hall, de nacionalidad norteamericana y Bachiller en Mantenimiento de Aerolíneas, vive hace siete años en el Cusco, dedicado a la promoción del turismo. Les ofrece a los visitantes del Valle Sagrado de los Incas la posibilidad de recorrer sus cielos arriba de un mágico globo aerostático, y la oportunidad de ver el Cusco de una manera completamente nueva y diferente a los tours convencionales. Amor a primera vistaJeff pasó sus años de universidad en la Embry Riddle, escuchando las fantásticas historias que le relataba su compañero de cuarto, acerca de un país lejano pero fascinante, llamado Perú. Tiempo después, fue este mismo compañero peruano el que le invitó a pasar una temporada en este lugar que le alborotaba la imaginación. Jeff no dudó en aceptar la invitación. Se enamoró del Perú desde el momento en que pisó su suelo. Se sintió como en casa, a pesar de los kilómetros de distancia que lo separaban de su tierra natal y de las diferencias culturales. Ahora, Cusco y su Valle Sagrado, es su hogar hace ya más de siete años. No demoró en aprender el castellano, idioma que domina de manera sorprendente, gracias a su afición por los libros de historia del Perú. Así descubrió la riqueza de su cultura y antepasados, que considera el más grande valor que posee el país: "son sus vestigios en piedra tan bien conservados, reflejo de la diversidad cultural... no hay otro país en el mundo que tenga tantos tipos de atractivos..." Es por eso que a Jeff le preocupa la poca atención que se le da a la promoción del turismo. Tanto que mostrar y sin que exista el interés y la visión de explotar su capacidad total. Eso, unido a la carencia de adecuadas infraestructuras, son para Jeff, el vacío que hace falta llenar. Surge una ideaEs este amor por el Perú el que lleva a Jeff a poner en marcha su singular proyecto. Recuerda, entre sonrisas, cómo se le ocurrió la idea sentado en una cafetería con una amiga, quien quería sobre volar las Líneas de Nazca, pero le temía a las avionetas. Es así que se le ocurre la novedosa idea de los globos aerostáticos, seguros, cómodos y sobre todo, "pioneros" en los cielos peruanos. Manos a la obra. Poner en marcha el proyecto significó meses de negociaciones y papeleos, pues era la primera vez que se iba a intentar algo de esta naturaleza y no existía marco legal en el país. Trabajó junto a la Dirección General de Aviación Civil en la elaboración de la Ley y desde entonces son ya cuatro años que surca los cielos con la debida autorización. Jeff, como todo buen piloto, se dedicó de lleno a esta nueva actividad en la cual no se tenía referencia alguna, sobre volando distintas ciudades, aprendiendo sobre el clima y sobre los diversos pisos ecológicos del Perú. Así, fue descartando destinos y construyendo circuitos en los que era posible volar en globo sin ningún peligro. Un viaje inolvidablePara Jeff se inicia al pisar el Cusco por primera vez. Desde ese momento, comienza una aventura y un sin fin de sorpresas. Recuerda con nostalgia haber tenido de copiloto en su globo, al legendario Berton Pickard, considerado el mejor piloto del mundo. Y cuenta con orgullo haber alcanzado records mundiales, como volar sobre Machu Picchu en tres días y recorrer en globo más de 30 ruinas. Experiencias inolvidables para Jeff, que no puede expresar en palabras pero sí en la emoción de sus ojos, al tratar de explicar todo lo que ha aprendido del Perú y de su gente. La recompensa de vivir libremente en contacto con la naturaleza; la amistad que ha logrado cosechar con las comunidades cusqueñas, quienes le han transmitido siglos de cultura que ahora él puede comunicar al mundo. Y sobre todo, el sentirse un miembro más de la familia peruana. Un paseo por las nubesJeff nos ofrece una de las experiencias más emocionantes en nuestro recorrido por el Cusco. Nos invita a disfrutar de hermosas vistas panorámicas, apreciando el paisaje desde la comodidad y la tranquilidad de un globo aerostático que ofrece todas las condiciones de seguridad requeridas. Cada globo transporta un máximo de cuatro personas por viaje, asegurando de esta manera, la completa comodidad del pasajero. Así mismo, cada globo es sometido a inspecciones periódicas y es conducido por un piloto debidamente calificado. Por si fuera poco, existe un equipo de apoyo que acompañará el vuelo trasladándose por tierra en camionetas 4X4, que no lo perderán de vista en ningún momento. Si le preocupa la altura, Jeff nos asegura que ésta no nos afectará, pues el globo no presenta movimientos bruscos. Así que la única precaución a tomar es colocar oportunamente el rollo en su cámara fotográfica o las baterías en su filmadora. Nuestra aventura por las nubes del Valle Sagrado de los Incas se inicia con una tradicional “Ceremonia de la Coca”, en quechua para saludar y honrar a los Apus, de manera que nos aseguren un buen clima. Al aterrizar, seremos recibidos por los niños y pastores de los poblados aledaños y tendremos la oportunidad de interactuar con las comunidades quechuas. Finalmente, nos espera un brindis con champaña y fondo musical de los Andes. Un grupo de jóvenes nos deleitarán con el folklore de su tierra con sus quenas y zampoñas, todo esto fusionado con el paisaje serrano, transmitiéndonos el misterio de la montaña. Planes para el futuroJeff, como buen visionario, nos ha prometido que dentro de muy poco, integrará nuevos circuitos y programas de turismo. El más interesante es un Safari o expedición en tres modalidades: de Puno a Cusco, de Cusco a Machu Picchu y de Cusco, pasando por Nazca y llegando a Lima. Estos tendrían una duración de 5, 10 ó 15 días e incluirían paseos en globo aerostático. Si quiere saber más acerca de esta nueva alternativa de turismo o realizar una reserva, puede escribir a: infoglobos@peruhotel.com que estaremos gustosos de atenderlo. Autor : Viviana Villavicencio |
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